La prima de riesgo y el bono baten records históricos. El bono se
coloca al 7,2%, la prima de riesgo llega a superar los 580 puntos, y el Ibex sube
el 2,96%.

Y
etimológicamente la palabra “tragedia”, deriva de “trago día” (del griego
tragos que significa macho cabrío y oda que significa canto). En el plano
político explica la conflagración subyacente entre el hombre y el poder. Para
los griegos no había posibilidad de realización ni individual ni colectiva, dentro
de un régimen injusto, la justicia para ellos debía ser implacable.
Los
personajes de una tragedia se enfrentan de forma inevitable contra los dioses, o contra distintas situaciones de la
vida, en hechos que los llevan hacia la fatalidad. El personaje principal de la
tragedia suele terminar muerto o
destruido moralmente. Sin embargo, existen las llamadas tragedias de
sublimación, donde el personaje consigue convertirse en un héroe al desafiar
todas las adversidades.
Las tragedias
griegas, en suma, trasmiten ese mensaje en el que parte del dominio moral
permanece en un cono de sombra, y que nunca se es capaz de iluminar de manera
completa esas zonas oscuras, en un
crepúsculo.

No insinuaré que la
descendencia de Nerón, haya colonizado algunas instancias de este país, pero me
ocupa y preocupa:
Que el caso “Divar”,
sea calificado exclusivamente como un caso de conducta impropia, y no
ejemplarizante, y que sea el Pleno de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, quien no
admita a trámite la querella, y la archive por no apreciar delito, en los
insinuosos y rocambolescos “Weekends” de
Presidente del Consejo del Poder Judicial.
Que el caso del yerno
y la hija del monarca, se salde con una multa, como sí se tratara de un hurto de baja
intensidad y no del uso y abuso, de la
más alta institución del Estado, para enriquecimiento personal.
Que además de los
ademases del mega caso de Bankia, el 70% del “rescate bancario” de la Unión Europea, irá a
parar a las politizadisimas entidades de NovaGalicia, CatalunyaCaixa y Bankia,
teniendo que pagar los intereses toda la ciudadanía española, es decir los chivos expiatorios de siempre, incluidos
los del Sur, los parados y los que trabajan en los tajos, los pecados y el
saqueo azul de diestros y siniestros.
Que sea un “icono
social”, uno de los mejores tenistas de la historia, pero que sobre su muñeca además de la
muñequera, lleve un reloj, cuyo valor es de trescientos mil euros (el
equivalente al salario de un mileurista durante 25 años). O que uno de los
mayores goleadores de la temporada, posea “utilitarios” siendo el precio de cada uno, de algo más de veinte millones de las antiguas
pesetas (el coste de 25 años de mensualidad para comprarse un piso de los de
“antes” una familia trabajadora). Les advierto que uno de los motivos por lo que
el alumnado cada día es más objetor de los estudios, es porque ven y oyen, y
sus referentes son los que la sociedad ha decidido que invadan sus casas (futbol
y tenis, entre otros). Los referentes, los ricos lo son sin estudiar, para qué
entonces eso de Latín, Literatura, Biología, Plástica, etc... sí luego acabas
parado.
Que en el mercado
político, y de la gestión pública, ya no coticen los meritos de los curriculum
y de la experiencia, por supuesto en el marco de la confianza y la lealtad, y por el contrario sea el marcador número uno, el vinculo sanguíneo o el parentesco, es una
malísima noticia, que nos iguala y nos desautoriza a todos, que vulnera el
principio de la ética, y desmonta el más valioso de nuestros patrimonios “el
serlo y el parecerlo”.
No hablo sólo de contingencias
morales, hablo de la lógica de la ética, de la ética de la responsabilidad, de
la ética de la economía, de la ética de la política, de la ética de la
gobernanza, de la ética de los recortes, de la ética de los que no llegan, y de
la ética de los que pueden ahorrar, amasar, defraudar y evadir.
Hablo de la catarsis
griega que apuntaba Aristóteles, hablo
de Bertolt Brecht, de Saramago, y de Benedetti, hablo de que tenemos que
hablar, hablo de que además de hablar, tenemos que recuperarnos y tenemos que
“begin the begin” porque la crisis no solo es económica, financiera y demás
variables, la crisis es de valores, la crisis es de principios, la crisis es
política y social, la crisis es de ellos
y es nuestra, la crisis es de “LA
DEMOCRACIA”.
Kechu Aramburu.
Ex Eurodiputada de
Izquierda Unida
15 de junio del 2012