Blog personal de Kechu Aramburu.
Investigación en Ciencias Sociales: Feminismo,Política,Sociología,Psicopedagogía,Ecología,Exclusión Social, Paz y No violencia, etc.
Reconozco que no hice caso al 15-M, vi el discurso del monarca en
vivo y en directo y pase a engrosar la escuálida cifra de
telespectadores que vieron el mensaje navideño, la más baja de los
últimos 15 años.Un dato simbólicamente relevante, fue que la cadena
pública perdió casi un millón de personas, de esas que mayoritariamente
tienen puesta la TV sin sonido, y a pesar de todo cambiaron en ese
momento de canal.
Mi vergonzante excusa tiene nombre de curiosidad, y de
expectación por si decía algo… merecedor de suavizar el balance.
No soy ajena al pacto de Estado para no emitir críticas sobre la Casa
Real, y aminorar la bastarda realidad de la Zarzuela para no debilitar
la Monarquía. Pero dado que los acuerdos entre los grandes de España,
sin la consulta al pueblo soberano, no vinculan más que a quien los ata,
algunas solo somos esclavas del tono del respeto, y de la coherencia de
los principios.
De todos es conocido que al rey se le escriben los discursos, en este
caso es reconocible una desconsiderada deslealtad con su señor, ya que
la pluma del texto pactado, rezuma algo así como tener el enemigo en
casa, la foto amarillenta de un jefe obligado a quedarse hasta que se
balsamice el temporal.
Mas que grave, parece que en una situación de
autentico drama nacional, su majestad articule el discurso, con la
conmoción del apoltronado en el palco de honor, relatando sin más pulso
que el de la recomendación o el consejo. Inadmisible la ausencia de
autocritica por sus desmanes y los de sus allegados, y vergonzosa la no
asunción de responsabilidad por el uso de la monarquía para beneficio
suyo y de sus familiares.
Y en cuanto los titulares sin rellenar, sobre la gran nación española,
frente al no reconocimiento de la plurinacionalidad del Estado, lo sitúa
en una soflama preconstitucional. Y como pre colofón el recuerdo
excluyente con las víctimas del terrorismo vinculado a la doctrina
Parrot, sin mencionar la Paz, y por el contrario el olvido más miserable
para con las 50 víctimas de violencia de género.
Y termina con una
mención constitucional cuando todas las semanas firma leyes, de las que
emanan decretos sobrevenidos que están dinamitando dicha Carta Magna.
Kechu Aramburu Publicado en el Correo de Andalucia el 26 de deciembre del 2013
Espero que ningún ministro, y menos el presidente, tenga la osadía
de desear felices fiestas navideñas a ningún habitante del territorio
español, y menos a quienes van a vivir unas fechas, con demasiadas
carencias básicas.
Y para colmo además este gobierno aprovecha el
calendario, tal como aprendieron en la escuela del generalísimo, para
abordar leyes, reformas, y tramitaciones de esas que necesitan
vacaciones del pueblo para decretarlas.
Me estoy refiriendo a la alcanforiana ley del aborto de Gallardón y
Cía. El autor material se despacha con cuatro afirmaciones, tan tóxicas y
venenosas como las siguientes: “se están vulnerando los derechos del no
nacido”, “lo llevo en el programa electoral”, “mis principios son los
que me llevan a defender el derecho a la vida”, “las mujeres no son
culpables sino victimas”.
En este contexto, ante tanta infamia y desahogo del flamante
ministro, es necesario hacer un esfuerzo de contención y administrar la
rabia, la ira, la indignación y la desesperanza, porque son malos
tiempos para el cuerpo a cuerpo. O sea que de forma ordenada y serena,
le diré que coincido con su señoría en que las mujeres sí son víctimas,
sus víctimas. Jóvenes y más mayores que no han sido agraciadas con la
cuna de quienes podéis alimentar cuantas bocas se abran en vuestras
casas, y por el contrario la mayoría, que necesitan por responsabilidad
con los nacidos, no tener hijos a los que no puedan alimentar, personas
que no han tenido educación sexual, porque no es una asignatura que
tengáis en nuestras escuelas.
Son tan miserables las dos potentes deudas, con el ala
ultraconservadora de su electorado y con el sector destituido de la
iglesia de Rouco Varela, que le llevan ahora a dinamitar la ley de
plazos, que tiene el respaldo del 75% de la población y del 100 por cien
de quienes hacen uso de ella. Norma en la que habíamos conseguido las
mujeres ser dueñas de nuestras decisiones, de nuestras vidas y de
nuestro futuro, sin que los psiquiatras, o tutores en forma de hombres,
tuvieran nuestros destinos en sus manos, condenándonos a la tutela
masculina en pleno siglo XXI. No tenemos el vicio de abortar, pero si el
derecho a decidir cuándo y cómo queremos ser madres, tan elemental como
que nosotras parimos, y nosotras decidimos. Kechu Aramburu del Rio Publicado en el Correo de Andalucia, el 21 de diciembre del 2013
Recordado segundo a segundo por todos los confines de la tierra,
sin excepción alguna las condenables, sin paliativos, irregularidades
del sindicato de UGT. Y por ende de la puesta en cuestión del
sindicalismo en general, concretado en una voladura perfectamente
orquestada, para de paso debilitar uno de los más valiosos instrumentos
que tiene la ciudadanía para defenderse de las agresiones, de quienes
para vivir mucho mejor, no les duele en prenda que otros vivan mucho
peor.
Y como sería saludable, para la higiene democrática, refrescar la
ocultación deliberada del vecino de enfrente. Señalar que nos
encontramos casualmente en estos tiempos de descomposición de la materia
vinculada a la ética, de significativos aminoramientos mediáticos del
mal no menor de la patronal andaluza.
Nos despertamos con unHerrero, presidente de la CEA que se va, lo
cesan, huye. No da igual, pero es irrelevante, el caso es que cuando el
barco se hunde por la proa de la concertación social, como capitán
chusquero, que huye de la nave, bajo la socorrida excusa del relevo
generacional, deja tras sí una herencia del siguiente calibre, un
déficit de casi doce millones y medio de euros, el despido de casi la
mitad de la plantilla, con dos ERE, obligatoriedad de devolver más de un
millón de euros de programas de cooperación no llevados a cabo, amén de
un asunto del color de lo turbio, turbio y fanganoso del "caso Promoción
VPO" que no ha entregado, y que esta ya denunciado a la fiscalía y,
catalogado como estafa, además del llamado descuadre de cerca de 14
millones de Sareb.
Es decir que la parte de las subvenciones que la Administración
andaluza, dinero público que se les había concedido con fines de interés
social, y hoy el paradero debe estar en los agujeros particulares,
porque no se encuentra, cosa que la justicia deberá resolver, pero
dejemos claro que, todos moros o todos cristianos, por lo que, unos no
son unos rateros y otros sólo han metido la pata…
Aquí nadie, que no
esté en condiciones de ser auditado permanentemente, está exento de que
se le atribuya el pecado de la indecencia, por volatizar los recursos,
de esta tierra andaluza, saqueada por quienes disponen de más, para
invertir en los que tienen de menos.
Kechu Aramburu Publicado en el Correo de Andalucia,
Ayer la pobreza, al siguiente el del medioambiente, el otro el de
la discapacidad, y así todos los días, todos los meses, sin piedad
sometidos a la tiranía del santoral del calendario del recuerdo, del
homenaje, de la sensibilización o del contraataque del una vez al año
que no hace daño.
Un día se lucha contra el recorte a las pensiones, al
siguiente contra el fraude, al que viene contra el copago sanitario, el
día después contra la reducción de las becas, y así incansablemente nos
preparamos, y los preparamos. Y frente a las agresiones, vamos
respondiendo de uno en uno, o todos a la vez, les da igual.
Agotados unos, y poco erosionados los otros en esta guerra de
guerrilla, resultado del tiralíneas de un capitalismo renovado que nos
tiene entretenidos y distraídos, sacándonos de las trincheras a merced
del diseño de quien maneja, de quienes sutilmente nos marionetiza.
Y hoy
y para llegar a fin de mes, de año y de la vida, con las menos visitas
posibles a psicólogos y psiquiatras y con los menos ansiolíticos
ingeridos, nos decretan sin esfuerzo el qué se debe hacer. No se me
ocurriría menospreciar esas obligadas navidades, esas Semanas Santas,
esas ferias, ese fútbol, esos toros, esa economía sumergida promovida y
consentida por los que dicen combatirla, ese cuidado extremo del cuerpo,
que neutraliza la crisis de la industria de la belleza y que se parece
“solo un poco” a lo que hacían los romanos con el circo para sedar a su
pueblo.
Y en este tiempo convulso de desmontaje del andamiaje, toca sellar o
abrir la reflexión de la carta magna, de la Constitución, más que
enarbolar banderas y banderines, como perchas de un pasado, que tiene un
presente con nuevas demandas, nuevos actores, y múltiples príncipes,
que no solicitan, sino exigen revisar lo superado, lo resuelto, lo
mejorable, lo necesariamente imprescindible para seguir caminando juntos
de forma diversa, y con las menos fisuras posibles.
No solo es la monarquía, ni el derecho al trabajo, que también, sino
ese artículo por el que los dos grandes partidos, un fatídico verano del
2011, decidieron modificar bastardamente el consenso de un referéndum y
dar “prioridad absoluta” al pago de los intereses y el capital de la
deuda pública con la banca y secuaces, sobre las necesidades básicas de
los súbditos de este país. Kechu Aramburu Publicado en el Correo de Andalucia, el 6 de diciembre del 2013
Insumisos o derogando, estamos frente a la verdadera marca de este
gobierno, que con la armadura del llanero, y justo cuando se ha
apoltronado, nos muestra el currículo oculto de su programa, Wert y su
macro-ley es un escudo de material fungible y peligroso, que tiene todo
el teclado del fin de una era.
El fusilamiento de este modelo educativo, significa la reconversión
laboral de los profesores suprimiendo horas de filosofía, plástica,
música y tecnología; los colegios elegirán a los alumnos y no a la
inversa, se doblarán los gastos familiares con la compra de nuevos
libros de textos, los consejos escolares se vaciarán de la participación
de la comunidad educativa, las evaluaciones externas dejarán fuera al
alumnado de zonas deprimidas, se ocupará de los “excelentes” y se
desocupará de los más débiles, se podrá aprobar la secundaria y
suspender las revalidas para hacer usuarios de las academias privadas,
la caída de las becas superará la cifra de los seiscientos mil, se
incluirá con indicadores del mercado y de cuna, el determinismo desde
temprana edad, para decidir qué hacer con el itinerario profesional de
la juventud.
Hasta aparcar y fulminar las enseñanzas éticas y cívicas en las
escuelas, órdago sin paliativos, del siguiente tenor, los centros
educativos tal como se legislará con lo aprobado por el gobierno Rajoy, y
según se ha pactado con la Conferencia Episcopal, que todavía no ha
procesado el último mensaje del jefe de la curia, posicionándose
públicamente contra los mercaderes y sus secuaces, deberán disponer de
la oferta de la asignatura de religión, versus como legítimamente viene
siendo, en demasiados lugares “aulatorio de cines de Ben-Hur” con
doblaje y moraleja, contando y computando la nota del visionado para la
media, con esos nueve y diez que se les otorga merecidamente a los
buenos, buenos… No habrá alumno que no decida ser devoto durante la
Secundaria por el bien de su nota de corte.
Y en consecuencia, prácticamente todos los adolescentes del país, se
verán privados del derecho y la obligación de haber aprendido el manual
de la vida, haciéndose caso omiso a todos los informes internacionales,
que señalan como la “educación en valores” desde la escuela es el mejor
arma frente a las violencias múltiples
Kechu Aramburu
Publicado en el Correo de Andalucia 30 de noviembre del 2013